jueves, 20 de diciembre de 2012

Me quedo con la cabra, de Félix Rueda


Las relaciones de pareja no son fáciles. Martí sabe de ello, después que su gran amor se fuera con su mejor amigo. Tampoco su matrimonio tuvo éxito. ¿Por qué no abandonar esa vida que para él es un fiasco?


Crónica amable del fracaso de una generación que pretendía cambiar el mundo y sin embargo, como siempre ocurre, fue el mundo quien los cambió a ellos. A través de un personaje que vive su propio exilio interior, transitaremos por la vida reciente de nuestro país, desde la postguerra, hasta los finales del siglo XX.
En su Masía catalana del Empordà, con su cabra “Gilda”, Martí intenta romper con su pasado, hasta que un amigo aparece de improviso, Roberto, que le hará recordar su historia, e intentará que regrese a la ciudad que abandonó en pleno éxito profesional y social.
Martí encarna el fracaso de una generación romántica, que no supo cambiar la historia. Él, que pretendía remover los cimientos de la sociedad, sólo consiguió una buena posición social, pero no supo retener a su gran amor, ni vivir en un mundo de relaciones sociales de conveniencia. Ahora busca la paz en un medio rural, más cercano a la tierra y a lo natural.
La novela, pasa de la tristeza a la comicidad y del amor perdido a las aventuras vividas, sin solución de continuidad. Además, se intercalan una serie de cuentos, sobre las relaciones de una pareja, en una referencia a la revolución en las costumbres sexuales que se vivió en la época de la transición.
Editorial: Ediciones Atlantis
Genero: Novela Urbana
200 Páginas.