domingo, 17 de febrero de 2013

LOS AMORES OSCUROS, de Manuel Francisco Reina (RESEÑA)


Para entender bien el bien esta novela, hemos de volver atrás en la literatura más clásica, donde coincidieron varios maestros de la literatura del siglo XX. Un conjunto de nombres como Jacinto Benavente, Valle-Inclán, Miguel Hernández, Rafael Alberti, entre otros y que años más tarde serían admiradores, dramaturgos, poetas, etc. Todos ó la mayoría de nosotros ha leído al gran Federico García Lorca en alguna época de nuestra vida estudiantil/universitaria, fue inspirador de grandes tesis y pilar de muchos poetas que ha dado la historia. Gran amante del teatro de marionetas y títeres, lo sabías?
Es el amor tan antiguo como la propia vida, hay muchos tipos de amor, el de padres e hijos (parental), el de hombre y mujer (heterosexual), el existente entre personas del mismo sexo (homosexualidad). En la actualidad está permitido cualquier amorío entre personas adultas, pero fueron muchos los que sufrieron hasta llegar al camino de la libertad que hoy vivimos y entre los sufridos están muchos de los citados anteriormente, incluido el propio Lorca, quien no ocultaba en ningún momento su orientación, ya que todos poseían un gran atractivo físico y varonil, por lo que eran los pipiolos de las damas pudientes de la época y quienes les abrían las puertas a la alta sociedad. Muchos sufrían vejaciones, otros caían presos y otros eran exiliados, pero vivían su sexualidad con una intensidad extrema.
La confesión nos la hace Juan Ramírez de Lucas, que en el tramo final de su vida le deja testimonio a su doctora de la historia de amor que vivió con Lorca y que guardo en su memoria y alma durante tantos años. A través de sus recuerdos, conoceremos una parte ignorada del gran maestro.
Esta es una hermosa historia de amor, llena de momentos de gran romanticismo, poemas llenos de sentimientos, paseos nocturnos y testigo mudo de muchos amores que marcaron muchas vidas.
Manuel Francisco Reina, nos describe una forma amar, de manera cómoda, con un leguaje limpio, sensual y sobre todo llano. Gran crónica, donde cada página nos demuestra que amor sigue latente por muchas generaciones que pasen. FELICIDADES !