miércoles, 20 de febrero de 2013

LOS LOBOS DEL CENTENO, de Francisco Narla (RESEÑA)


Soy poseedora de genes gallegos, es Galicia la tierra de mis congéneres, tierra hermosa por sus cuatro costados y abierta al mar, recogiendo con el oleaje las culturas de tierras más lejanas y desconocidas.
Nos transportará a una Galicia rural, donde las tradiciones marcaban las vidas de sus habitantes y su personalidad. Encontramos una Galicia, que sin pasar hambruna, podían estar días y días comiendo el mismo menú. Donde pocas veces la ropa y el calzado eran nuevos, en su mayoría eran viejas, remendadas ó heredadas.
Una Galicia llena de gente noble de corazón, sacrificados a tantas horas de trabajos en el campo, con manos viejas de manera prematura, curtidas por el clima y las herramientas.
Una Galicia llena de supersticiones y leyendas, que convivían con el miedo a los demonios y la brujería de las meigas. ¿Existían esas meigas de melena larga, grisácea por los años y desaliñada?   “Habelas ailas á cousa e dar con elas”.
La narración comienza en el Pazo de Lema, de la mano del molinero de la comarca, hombre de carácter duro y osco y con la única amistad de párroco de la zona, juntos se ven envueltos en una serie de sucesos que bien podrían ser actos del diablo o de las meigas, siendo ambos reticentes a las meigas sufrirán el calvario jamás esperado por ellos. El padre Bernardino intento en varias ocasiones que este volviera al cobijo de la fe, pero sus intentos siempre fueron fallidos. ¿Qué pasa realmente?
Esta es la primera obra publicada de Francisco Narla, gallego, de brillante currículum personal y gran futuro en el mundo de las letras, como autor.
LOS LOBOS DEL CENTENO, te estremecerá desde su comienzo, sus pasajes dan pavor y en cada página leída, sentirás del desasosiego de lo acontecido, por el esmerado detalle del relato y otros por la escabrosa puntualización de cada secuencia. Déjate llevar y sentirás los sudores fríos del miedo!! Francisco Narla, consigue en esta narración juntar todos los ingredientes, para hacer una magistral novela de miedo.
Con hermosas líneas escritas es un idioma tan desconocido y grandioso como el gallego romancero.
Una vez más FELICITO a FRANCISCO NARLA, aunque me hiciera pasar miedo.