sábado, 2 de marzo de 2013

LOS TRES SECRETOS DEL SAMURÁI, de Blanca Álvarez

 Mi opinión:

Blanca Álvarez, nos ofrece novela ambientada en Japón, allá por el siglo XVIII. Si hablamos de samuráis, no podemos evitar pensar en grandes guerreros orientales, con armaduras vistosas y variadas, capaces hacer cualquier tipo de filigrana, tras duros y largos años de entrenamiento.
En los tiempos del Shogun para un Samurái el código de honor, el valor y la lealtad, eran sus principales virtudes. Amantes de la cultura, la poesía y la naturaleza, pero sobre todo grandes creyentes y practicantes de la magia de los dioses y los poderosos “amuletos” que estos les otorgaban, con los que convivían de manera armoniosa, les respetaban, les temían.
El feudalismo era la forma de vida de los campesinos a excepción de tener una hermosa hija, entonces y dependiendo de su belleza, era tratada y preparada para un futuro matrimonio de conveniencia desde su infancia, con aquel que más dinero y joyas aportara a la familia que en la mayoría de los casos vivían en la más absoluta miseria. Entonces los padres trabajaban lo justo, puesto que el futuro casamiento de sus hijas les garantizaba el dinero, las joyas y el bienestar para vivir, se lucraban de la belleza de la guapa e ignoraban y despreciaban a la fea.
En LOS TRES SECRETOS DEL SAMURÁI, sentiremos el amor de distintas maneras, pero sobre todo, seremos cómplices del amor más puro que podía existir, seremos testigos del gran sacrificio que nuestr@ protagonista hace por amor, sin pensar que con ello puede perder su propia vida. Plantando cara a su duro destino y pactando con un ser peligroso y siniestro, al que años más tarde deberá de enfrentarse para salvar su vida.
La novela a de leerse con cierta tranquilidad, puesto que su narrativa es lenta y muy específica, rica en pequeños detalles emocionales y escénicos pero sobre todo transmitiendo la paz y solemnidad de esa cultura. Un exquisito relato para saborear en cada línea, un magnifico viaje a la magia, la fantasía y los poderes de aquellos tiempos.
Es sin duda alguna un admirable texto.
¡FELICIDADES a Blanca Álvarez, por tan fascinante narración!