lunes, 15 de abril de 2013

CAJA NEGRA, de Francisco Narla (RESEÑA)

Es la mente humana un enorme laberinto, donde todo tiene cabida, donde todo puede ser real  o irreal,  donde todo puede ser tergiversado de manera involuntaria, aunque en muchos casos eso es debido a algún tipo de trastorno mental.
Pero desde luego en muchos casos nuestra mente, trabaja continuamente, las 24 horas  del día y los 365 días del año.
En CAJA NEGRA, viviremos dos tiempos diferentes, con dos personajes principales, que  totalmente son diferentes entre sí, son la cara y la cruz de la belleza masculina, sus vidas no se parecen en nada.
Sinesio, funcionario de un pueblo gallego, es tan triste como su  cargo, gran apasionado por el ocultismo, las psicofonías, los espíritus y todo lo que existe después de la muerte, esta obsesión le ofrece descubrir una historia basada en meros rumores y  ocurridos años atrás,  estos hechos marcaran en su vida un antes, un después y un final.

Thomas, piloto en una compañía aérea comercial, reúne todos los componentes físicos para hacerle un hombre perfecto, aunque su prepotencia y mal carácter, forman parte de su currículum personal. Su mutismo y aislamiento le hacen fantasear por adelantado de los asesinatos que va cometiendo en todas las escaladas de sus vuelos, con una mente enferma y al ritmo que se confía también empieza a cometer errores.

Su narrativa es excelentemente detallista, sus amplios conocimientos nos describen minuciosamente el mundo de la aviación y funcionamiento del pájaro en sí.  
No cabe la menor duda de que Francisco Narla es un gran narrador para transmitir el espanto, sus raíces gallegas están muy presentes, en todo lo concerniente a creencias y supersticiones, pero su pluma es grandiosamente terrorífica,  en esta su segunda publicación queda patentizada su gran capacidad para sumirnos en suspense hasta el final, haciéndonos sufrir el desasosiego en cada línea.
Ante  CAJA NEGRA  de Francisco Narla  solo tengo palabras de elogio, aplaudo su estilo, aunque  sufra con ello y admiro su gran habilidad para inventar tan maravillosas novelas.

Una vez más ...¡FELICIDADES!