miércoles, 2 de octubre de 2013

ANÓNIMO FLORENTINO, de Carmen Alcaide

En 1348 Florencia es sacudida por una mortal epidemia de peste negra, lo que obligará al protagonista de esta absorbente crónica de la
Europa de su tiempo, por entonces un niño, a iniciar un viaje que le hará conocer en los siguientes años la Siena de los primeros banqueros, el oscuro mundo de los monasterios medievales, la Venecia de los artesanos y los bailes de máscaras o el Avignon de los papas. En su camino se relacionará con toda clase de personajes, desde miserables hampones y buhoneros a damas de la aristocracia, ricos mercaderes italianos y catalanes y poderosos cardenales.
Sin embargo, y pese a un talento innato que le convertirá en un reputado artista, su falta de escrúpulos para conseguir fama y fortuna y su avidez por experimentar cualquier práctica sexual que se le antoje sin importar las consecuencias acabarán por pasarle factura. ¿Cuántos enemigos se ha labrado en su corta vida?

Ediciones: DAURO
Colección: Peripecia
ISBN: 978-84-96677-95-1
216 Páginas.

AUTORA:

CARMEN ALCAIDE MARTÍNEZ nacida en Córdoba, es licenciada en Filología Románica por la Universidad de Granada.
Ha sido profesora de Lengua y Literatura en diversos institutos de Andalucía, y actualmente lo es del IES Cartuja de Granada.
Sus estudios de Filología y su trabajo como profesora de Lengua la han llevado a escribir algunos libros relacionados con el estudio de la materia, entre ellos Prácticas de análisis sintáctico sobre Greguerías de Gómez de la Serna, Aprender escribiendo y Análisis y corrección de errores lingüísticos.
Empezó pronto en la literatura de creación con algunos cuentos infantiles, como Vacaciones de verano de Illán y sus hermanos, y con un libro de temática adolescente titulado Fruta verde.
Actualmente, ya para un público adulto, cultiva la novela. Ha publicado Aunque me quiten el puente volverá a lucir la primavera, ambientada en nuestra guerra civil y protagonizada por dos hermanos gemelos que viven la contienda desde distinto bando, y la novela que nos ocupa, Anónimo orentino, en la que evoca los albores del mundo renacentista, teniendo como
protagonista a un pintor orentino, un hombre renacentista que, como aprendió en los clásicos, parece ser en sí mismo la medida de todas las cosas.