sábado, 19 de octubre de 2013

LA PÚRPURA NEGRA, de Luis Murillo


EBOOK
Muere en Roma el Papa. El colegio cardenalicio, dividido profundamente entre conservadores y progresistas, no se pone de acuerdo a la hora de elegir al nuevo Pontífice. Finalmente, coinciden en votar una candidatura de compromiso en la persona de monseñor Mendoza, primado de la Iglesia argentina.

La elección papal impacta brutalmente en el ánimo del cardenal Mendoza ya que tenía decidido abandonar su condición eclesiástica al finalizar el cónclave. Una decisión motivada por una grave crisis de fe, agudizada al haberse enamorado de una galerista de arte italiana. El purpurado argentino ve la mano de Dios en la decisión de los cardenales y acepta el Papado adoptando el nombre de Adriano VII. 

Durante la misa inaugural de su Pontificado, pronuncia una homilía que supone una refundación del catolicismo. En ella expresa su decisión de democratizar la Iglesia, vender sus riquezas para erradicar el hambre del mundo, despenalizar los anticonceptivos, aceptar el divorcio católico y el matrimonio homosexual, así como abolir el celibato obligatorio de los sacerdotes. Y en un discurso posterior, se alinea abiertamente con Estados Unidos en contra del fundamentalismo islámico y del radicalismo marxista del eje bolivariano, los cuales amenazan a la civilización occidental ante la pasividad de las democracias europeas.

Las decisiones morales y políticas de Adriano VII generan un auténtico terremoto, no sólo en la Iglesia, sino también en el terreno de la política internacional. Su firmeza le crea numerosos enemigos e, irremediablemente, surgen varias conspiraciones para matarlo. Planes de asesinato que intentarán abortar el escritor español Dan Foster, un monseñor ex-agente de la CIA y la mujer que está enamorada del Papa.

LA PÚRPURA NEGRA es un apasionante thriller de misterio que aúna de manera admirable entretenimiento y calidad literaria, profundidad ideológica e interés creciente hasta su espectacular desenlace.



"Una historia de amor irrepetible" 
"Una novela que quisieron prohibir antes de ser escrita"

"Un papa polémico" 


RESEÑA OFRECIDA POR NUESTRA COMPAÑERA Y AMIGA:
María Loreto Navarro Pacheco

RESEÑA:
¿Qué sé de su autor?, que es cordobés como mi suegro, que se ha dedicado al periodismo, literatura, guionista cinematográfico, que colaboró en televisión con Narciso Ibáñez Serrador y que en 2006 regresa a la literatura con una saga novelística llamada Dan Foster, la primera entrega de la misma se produce en 2008 bajo el nombre de “La Púrpura Negra”.
Debo confesar que este libro mellamó la atención por la publicidad que se hacía de el en diversos grupos y clubes de lectura, se decía que el autor se había anticipado a ciertos acontecimientos acaecidos recientemente en torno al nombramiento del sumo pontífice Francisco, nuestro actual Papa. Se decía del libro que, habían coincidencias como por ejemplo ser el primer papa argentino y por ende sur americano, que en principio iba a adoptar el nombre de Adriano VII y otras muchas similitudes, lo cual no sólo aguijó mi curiosidad sino que, otra vez ponía en una balanza todos los dogmas y enseñanzas que desde muy niña llevo arraigadas tanto en el corazón como en la sangre que corre por mis venas, así es que no me lo pensé dos veces y lo compré, por una parte para comprobar de qué manera abordaba temas tan complejo como la secularización, venta de riquezas y democratización del Estado Vaticano este escritor completamente desconocido para mí y por otra, para ratificar hasta qué punto la publicidad a la que por regla general no hago caso, tenía o no tenía la razón.
Sin leer nada previo, excepto estos anuncios, me lancé a la tarea de degustar un buen libro. Sigo diciendo que vengo de una familia bastante religiosa, fui educada de una manera muy
conservadora y crecí en un colegio de monjas en donde todos y cada uno de los preceptos que tienen que ver con las creencias y sobre todo, con la religión, nunca se han puesto en duda.

El libro comienza con una profecía de San Malaquías, paralelamente un erudito que desde inicios del libro hasta prácticamente su desenlace se dedica a desentrañar el significado de una quinta profecía del santo, unas palabras sueltas que no dan a entender nada, dicho sea de paso, estas profecías han sido manipuladas por tanto no di ni demasiada importancia al significado de las mismas ni tampoco a la relevancia que iba a adquirir en el transcurso de la novela, más bien me centré en conocer a los personajes y a tratar de intuir hacia donde me quería llevar y qué derroteros iba a elegir don Luis Murillo, dejando apartados todos los conocimientos hasta el día de hoy adquiridos.
¿Qué puedo decir? que me ha sorprendido, creo que sorprendido es una palabra que se me queda algo escasa mas, de momento no encuentro ninguna mejor que pueda interpretar lo que fui sintiendo a lo largo de las 361 páginas, en cierto momento de la lectura me dije, ojalá hubiera un Papa así, renovador, moderno, rompe esquemas que quiera terminar con el celibato y quiera incorporar a las mujeres en un rol determinante en la iglesia y no como simples, por decirlo de alguna forma, amas de llaves de las mismas, que quiera poner a disposición las muchas riquezas del Estado Vaticano y el dinero entregarlo a las naciones más pobres, que las parejas usen medios anticonceptivos y que la homosexualidad no estuviera reñida con ningún cargo eclesial, mientras tanto, no deja de ser una novela, quién sabe si el Papa Francisco comienza con todas estas reformas, de hecho ya circulan algunos rumores en este sentido.
Volviendo a lo que nos ocupa, al ir avanzando en la lectura, Murillo describe de una forma especial cada escenario, que para mí fue como estar allí, en Roma fundamentalmente, imaginé el pasillo secreto por donde el Cardenal Mendoza se escapó para reunirse con Claudia
Patricia, imaginé al recién nombrado Papa en el balcón haciendo todos estos anuncios, un punto muy a favor de su escritor, ya que no todos los libros me han dejado esta misma sensación, modestamente creo que no hay mayor disfrute para un lector que, el escritor tenga la capacidad de hacernos viajar con la imaginación.

Poco a poco la novela va mostrando el lado de la iglesia que no sede a las reformas, que ve al Pontífice como a un enemigo y por tanto, en reuniones secretas van buscando la manera de deshacerse de él, convirtiendo la novela en un thriller de suspense y muchísima acción: asesinos a sueldo, inoculaciones de agentes cancerígenos, lo cual tampoco me resultó del todo ajeno, no hay que olvidar al desaparecido ex mandatario de Venezuela, quien declaró en alguna de sus intervenciones en televisión, que el “imperialismo” en su afán por hacer desaparecer algunas tendencias, estaba haciendo uso de estos estratagemas, para quedarse en el poder en ciertas zonas de Latinoamérica como la ya mencionada Venezuela, Brasil y también Argentina, no hay que olvidar que todos estos mandatarios han sufrido en sus carnes de un cáncer muy agresivo como el que Luis Murillo describe en la novela, es decir,
otro antecedente a tener en cuenta en esto de las premoniciones o adelantos en el tiempo.


Resumiendo, es una novela que no aburre, de fácil lectura y cien por cien recomendable, escrita en un lenguaje sin florituras, sin excesos de comas ni puntos, cada personaje cumple un rol, algunos llegan hasta el final, otros se pierden por razones muy bien contadas en el camino para llegar a un desenlace emocionante y emotivo que me dejó con la boca abierta, incapaz de apagar el ebook y con la sensación de haber muerto con su final, estoy deseando leer el segundo libro de esta saga titulada Dan Foster, este periodista que nos arrastra en una vorágine no carente de enredos y un contundente final, debo decir que mi fe no ha tambaleado en ningún momento, afirmo que aunque sea una novela, las reformas propuestas por este Papa revolucionario a través del ingenio de Murillo, son necesarias y a tener en cuenta, lástima, soy sola una laica y gran cosa no puedo hacer, habrá que ver si Francisco I, contra todo pronóstico es capaz de hacer todas estas reformas y quién sabe, quizás algún día vemos en el trono de San Pedro a una mujer…