martes, 5 de noviembre de 2013

EL CAUDAL DE LAS NOCHES VACÍAS, de Mercedes Salisachs (Reseña)


“Todo en nosotros es ambiguo y cambiante. Todo va transformándose en otra cosa”.

La oferta de impartir clases particulares a un joven pre-adolescente, le parecía perfecta, coincidía con sus horas libres, era compatible a su trabajo como columnista semanal del periódico Luna y Sol y así podría paliar más desahogadamente los imprevisibles gastos extras que cada mes le llegaban, él, por sí mismo no gastaba en exceso, pero si era generoso con quien más lo necesitaba, así que después de hablar largo y tendido con la madre del zagal, acepto el trabajo.
Al llegar a casa le contó la buena nueva a Esteban, que sin mucha algarabía, le dio el parabién, ambos convivían en un pequeño apartamento, compartían techo y actividades espirituales.
Darío, su joven alumno extra-escolar, era listo, con la inteligencia adormecida, sin embargo para el bien de su futuro deberían igualar los niveles.  Lidia, su madre, era sobradamente rica y se vio abandonada por su marido antes del parto, lo que la obligo a ejercer de padre y madre todos aquellos años; situaciones en las que su madre se sentía impotente y optará por contratar a Guillermo Ricardi, como guía espiritual y escolar del joven Darío.

Para  Agosto, su mes vacacional, Lidia, le invita el mes en su casa de verano, en una zona residencial de alto standing, alegando que el párroco de la zona agradecería su ayuda y cooperación con los feligreses no españoles, a lo que  Guillermo, acepta con sumo gusto y así tenerle cerca de su hijo y de ella.
Su vestimenta de sacerdote no frenaba las contradicciones que pasaban por su mente como hombre, las largas noches vacías de sueño y llenas de pensamientos impuros, las compensaba con largas sesiones de oración. Aún cambiando el alzacuellos y su atuendo eclesiástico, por vaqueros y camisas, Guillermo, se siente abochornado por los continuos obsequios de Lidia, quién cada día le despierta pensamientos para él desconocidos. Aquella mujer, que desprendía seguridad, firmeza y un derroche constante de felicidad contenida, puso en duda su vocación, el juramento de sus votos y su cobardía le llevo a pecar como hombre y pastor, ya no era digno de lucir el uniforme de la orden.

¡Guillermo,  un hombre que se debate entre lo divino y lo humano, entre la fe y el pecado!
Con un final quizás un tanto triste, nos hará recordar que “las aguas, siempre vuelven a su cauce”.
EL CAUDAL DE LAS NOCHES VACÍAS, descubriremos la lucha interna, entre la parte espiritual y carnal de un hombre. Toparemos el conflicto interno que sufre, quién reza y ejerce con infinita creencia y quién ama con pasión, rodeado de lujo y abundancia, lejos de aquellos principios que tan arraigados tiene en su alma. Todo un lujo en mis manos.

Personajes tratados con esmero, textos sumamente cuidados y respetuosos. Tratando un tema tan delicado con suma cautela.

Mercedes Salisachs, se despide del mundo literario dejando una obra exquisita, llena de sentimientos y batallas internas. Una novela digna de una gran dama de la pluma, con la sabiduría y la nobleza que aportan los años.
Una excelente narración.

¡Gracias,  por tan elegante despedida!