lunes, 20 de enero de 2014

LA NIEVE EN EL ALMENDRO, de Felisa Moreno Ortega. (Reseña)

“Los secretos son cargas pesadas que nos oprimen en pecho y nos impiden dormir. Cuando los contamos, aliviamos esta carga porque confiamos parte de ella a la persona que nos escucha, al nuevo depositario de esa verdad oculta”.

Sin duda alguna para Julián, la adolescencia fue su etapa más dulce en la vida, la conservaba intacta en su memoria. Resucitaba pasajes una y otra vez, recordaba a Carlos, su fiel amigo y aquellos recuerdos le hacían daño, pero todo aquello era pasado, desde entonces su vida y el mismo eran completamente diferentes.
En la actualidad regentaba un bar, estaba casado y era padre de dos insolentes niñas, que aun teniendo nombres españoles, su mujer se empeñaba en llamarlas con transformación francesa. No se consideraba un hombre feliz, sus hijas se mofaban de él, como en época escolar; Matilde, su mujer, resulto ser todo lo contrario a lo que él consideraba matrimonio, amor y fidelidad.
Ante tan poco aliciente familiar, procuraba pasar las máximas horas fuera de casa, compartiendo barra y clientes, con su empleado, Salva, un aspirante a escritor, aunque de ideas iba escaso.

Un día cualquiera, no importa cual, entro en el negocio una mujer de aspecto dejado, sucio y mal oliente, ante la atenta mirada de los presentes no pudo sentir menos que lástima, su presencia le resultaba confortable, pero ¿por qué?, ¿Por qué creía recordar aquella mirada en su pasado?, respetando sus principios morales, fue atendida como una cliente más y serían los días sucesivos quien le daría las respuestas a tantas preguntas.
Por costumbre, cuando el cierre ya estaba echado, Julián y Salva, se hacían mutua compañía, se confesaban penas y miserias, de ahí surgió la idea de que su vida quedara plasmada en un montón de hojas, sería el protagonista de la novela, como no lo fue de su propia vida. Solo expresando sus penurias, Julian, alcanzaría una paz interior que necesitaba. 

LA NIEVE EN EL ALMENDRO. Esta novela, es una paleta de colores, plasma una historia con los duros colores de una crónica ficticia, que bien podría ser real, una historia con un final tan inesperado como el cielo gris de otoño, sin dejar en el armario los suaves tonos que aporta la felicidad y el negro de la mala conciencia. Tratando con exquisito cuidado un tema tan delicado como la indigencia. ¡Maravillosa!

Leyendo LA NIEVE EN EL ALMENDRO, he tenido que hacer pausas obligadas, porque mis ojos se nublaban ante tanto sentimiento e injusticia social, por momentos también he sonreído, pero sobre todo he suspirado en su acabar.
Hacía mucho tiempo que un texto, no activaba en mí, tantas emociones.
Felisa Moreno Ortega, gracias, por tanto sentimiento entregado en cada línea, párrafo o página.

¡Sinceramente, gracias!