domingo, 16 de febrero de 2014

GIMENA, EL SUEÑO DE UNA TORTUGA, de Gabriel T. Rojo

Una historia actual, de personajes del siglo XXI, con la vida el sueño de una tortuga afectada por las tecnologías, las relaciones, los deseos y el amor. Una historia sobre la gran batalla de la vida: las relaciones entre un hombre y una mujer. Una relación llena de sensualidad, erotismo y sexualidad, sexualidad explícita, madura sexualidad entre dos personajes que conforman una relación de pasión en un triángulo amoroso. Una historia para ser leída y escuchada. Todo se secunda por la felicidad, por la búsqueda de una felicidad que condena a sus protagonistas. Protagonistas que se saben títeres de fuerzas superiores a ellos mismos, a su voluntad humana, a su naturaleza mortal. Cobardía y miedo maridan anti natura en contra del sentimiento, del corazón, y ganan la partida. Consiguen que el valor se ningunee y que los méritos sean deméritos a favor de la comodidad, de la seguridad rutinaria, de la muerte, del morir, del desamor.
Un tema de Joaquín Sabina les pone nombre e identifica a Gimena como protagonista. La música sazona los acontecimientos y se adhiere como el aceite a los sentimientos y las ilusiones. El “sueño de la tortuga” representa la fragilidad del sentimiento y del amor de quien se sabe limitado e incapaz de volar, de frágil arcilla, recordando aquello que perdió, que regaló. Corazones traicionados y sentimientos y palabras desvirtuadas se combinan en un entorno actual, en una ciudad media española en donde la cultura tradicional rige las relaciones, en donde la música sazona los sentimientos y en donde el sexo es un arma poderosísima para juntar almas, para destrozar vidas.

Editorial Nazarí
Colección: Nenúfar
ISBN13: 978-84-942036-4-0
Páginas: 422

EL AUTOR:
Gabriel T. Rojo, Licenciado en Filosofía, sinólogo; profesor de Lengua, Literatura y Etnografía china. Alcoyano de nacimiento, Gimena, el sueño de una tortuga es su primera novela.
Inspirada en las comedias románticas chinas y, concretamente, en la ficción erótica, su lectura de la Flor de ciruelo en el jarrón de oro (Jīn Píng Méi) y de La alfombrilla de rezos para meditar sobre lo carnal (Ròu Pú Tuán), precipitan una historia más reflexiva, didáctica y moral que otras del género inspiradas en estos clásicos chinos como Fanny Hill (1748) de John Cleland, entre otros.
Gimena, el sueño de una tortuga ahonda su relato en un triángulo amoroso, conformado entre la relación de noviazgo de una divorciada con hijos y su pareja actual, y un joven. Usando de base de compromiso social esa relación de noviazgo, la relación extraconyugal de pareja explora una sexualidad libre, sensorial y sensual que pone al descubierto las necesidades ocultas de la protagonista y sus traumas sociales, sus miedos, su divorcio, su cobardía hacía sus sentimientos verdaderos y su comodidad. Habla de los sentimientos femeninos desde el perfil de la protagonista, una presunta mujer independiente y liberada, y es una alarma al daño que el desenfreno de los sentimientos produce cuando falla el valor para acarrear sus consecuencias, para afrontar los miedos personales, las necesidades más humanas y los traumas.
Al igual que en la ficción china el lector es voyeur de los acontecimientos, y la primera persona desde la que se narran los sucesos posibilita una empatía directa con los protagonistas. La novela invita a observar y degustar los placeres de la relación sexual, a presagiar el desenlace y a explorar la moralidad de las decisiones que generan una tensión dramática y agónica.