jueves, 20 de marzo de 2014

TU, MI VIDA, de María Vega - Vol. II - (RESEÑA)

"Cádiz, seguía bajo la intimidación de los Franceses, los gaditanos ya empezaban a sufrir la escasez de muchas cosas y a las despensas se les veía más fondo que víveres, pero su carácter abierto y alegre hacia las penas más llevaderas…"

Ya habían pasado varios meses desde que enviudo, su vida social no era su mayor ocupación, porque ella disfrutaba de las comodidades de la casa grande, sus jardines y la compañía de Felisa, con Miguel, las cosas no pasaban más allá de un honesto cortejo, con el correcto trato y manteniendo a distancia el acercamiento carnal, sabía de sus variados amoríos con unas y otras, solteras o casadas, porque aquel "elemento" sólo buscaba un nido asegurado y una mujer que le mantuviera a cuerpo de rey, haciendo gala de su don "conquistador".

Ana, pasaba infinidad de horas en su cuarto, contemplando aquella imagen, ¿Por qué cada vez se sentía más atraída por aquel simple cuadro? ¿Quién era aquel hombre que tanta curiosidad le despertaba?... Rozando la línea de la locura, noto cierta comunicación entre el retratado y sus pensamientos. Perdido el miedo y tras los primeros contactos con el fantasma de ojos fascinantes, Alfred la hizo cómplice de su triste pasado, pero ¿Cómo era posible, si él llevaba años muerto? ¿Cómo entender lo que estaba sucediendo en su alcoba?, aunque Alfred, también había sido testigo de sus lágrimas por el finado y de las fantasías sexuales que tanto añoraba.

Se debatía entre la razón y la cordura, no podía confesarle a nadie lo que estaba viviendo, la darían por loca, pero lo cierto es que aquella estampa adquiría vida propia y solo, ante los ojos de Ana.  Entre las cuatro paredes de la alcoba, surgieron los deseos que ambas partes reservaban y que les transportaba a grandes sesiones amatorias durante largas noches.  Ana, ahora se debatía entre una falsa realidad con Miguel o un amor meramente espectral con Alfred.

Intentaba ocupar sus horas al máximo, en la librería inaugurada en el local agregado a la casa y que poco a poco obtuvo su reconocimiento, gracias al apoyo incondicional de Carlos, ni la compañía de sus amigas de tertulia, ni las charlas con Frasquita, hacían que Ana reflotara su propia vida. Trataba de no frecuentar demasiado los actos sociales, a los que la invitaban por su cache, con el fin de evitar todos los chismorreos de la cuidad y que muchas veces tenía como protagonista a su prometido y la supuesta amante de turno.

A la par de todo, Alfred, recurre a una hechicera, vidente o sibila, quien le creará una pócima mágica, rogándole que le diera cuerpo a su alma errante, con el que poder cumplir el deseo de unirse de por vida a la mujer que amaba...

La muerte de Carlos, liberará a Ana del compromiso matrimonial con Miguel, dado que éste mantiene una aventura con Margarita, la nueva viuda, y ya no existe obstáculo para hacer público algo que todo Cádiz sabía. Ahora, ya se sentía libre para vivir el amor como el destino se lo presentara y recordando las últimas palabras de Alfred, así lo aceptaría.


En esta segunda entrega de -TU, MI VIDA -, veremos cómo los destinos de los personajes se cruzan en una trama esplendida, generosa en su totalidad, con grandes dosis de imaginación hacia lo esotérico, que nos planteará la duda, lo que es real o irreal en el amor y la pasión.

Después de haber reseñado el Vol. I, poco puedo añadirle a este, ya que es la continuación perfecta y mantiene todo el encanto de la anterior. ¡FELICITO! a su autora, María Vega, porque en ningún momento bajo el nivel de la obra y ha sido capaz de mantenernos en vilo desde el principio al fin. Contándonos una apasionante historia de amor, con el aroma de la brisa marina de Cádiz y el talento de una gran profesional.

Solo leyéndola, sabrás diferenciar lo real, de lo irreal; la vida de la muerte y la pasión del amor, porque  descubrirás la confabulación entre su autora y los personajes, donde el lector llegará a dudar de cada línea.
María Vega, otra vez has conseguido atraparme entre tus páginas, con esa delicadeza que tanto te caracteriza y que hacen de tus novelas,  unas deliciosas lecturas. 
¡POR FAVOR, NO CAMBIES NUNCA!   Leerte ha sido un gran privilegio. Gracias.

¡¡TE FELICITO, MAGNIFICA 2ª PARTE!!