domingo, 11 de enero de 2015

EL REY TRAS EL CRISTAL, de Pablo Felder. (RESEÑA)

Como único tripulante de la nave espacial, sus días transcurrían con más monotonía que actividad.  Tenía un destino estipulado, pero las aburridas jornadas ya empezaban a hacer mella en su estado psicológico, tampoco le servían de mucho las escasas fotografías familiares que lo acompañaban; como única compañía contaba con la voz parlante del ordenador central, “Nova”, qué obedecía sus órdenes, modificaba las coordenadas y le entretenía en eternas partidas de ajedrez.
Por momentos dudaba de su cordura y se sorprendía a sí mismo hablando con aquellas imágenes decoloradas o rememorando pasajes de su vida en la tierra y junto a su familia; su adiestramiento fue exhaustivo y completo, pero la realidad diaria superaba con mucho las muchas horas de entrenamiento y su mente ya se resentía; se sentía solo, demasiado solo.
En la bodega, un lugar que visitaba lo justo por su baja temperatura, permanecían ocho personas en completo estado de vegetación química, en estado semi congelación; en busca de una vida nueva en el nuevo planeta; este era el fin de la misión, transportar cuerpos. “Nova” se ocupaba de todo, aunque el supervisaba y comprobaba que todo fuera tal y como estaba programado.
Pablo Felder. Nos ofrece un relato futurista, donde el monólogo puede ser entretenido si le pones una dosis de imaginación y mucha paciencia. Confió en el buen hacer del escritor para próximas creaciones.

Como lectora habitual, reconozco que mi torpeza en éste género me impida captar el fondo de la historia y por eso me resulta un tanto aburrida y lamento no estar a la altura del autor.