miércoles, 18 de febrero de 2015

LA SUSTANCIA INVISIBLE DE LOS CIELOS, de Ulises Bértolo (RESEÑA)

Tras la muerte de su esposa, Ignacio, se volcó de lleno en su trabajo y no es que éste fuera divertido pero sí le resultaba apasionante, ordenar aquellas montañas de papeles desordenados y sin sentido aparente le permitía desconectarse del mundo y pasar largas jornadas en esa soledad tan deseada. Consciente de su baja moral y la eficacia de su trabajo en el Departamento de Historia de la Música; su jefe directo le consentía ciertos privilegios, en cuanto a horarios o desplazamientos sin demasiada justificación ya que los resultados eran perfectos.
Fruto de la casualidad y en su infinita curiosidad como musicólogo encontró las partituras de un gran prodigio de época; eran piezas incompletas, parciales o dañadas por el paso del tiempo, poco o nada se sabía de la trayectoria musical  de su intérprete puesto que en la biografía del genio había más lagunas que datos ¿Quién era realmente Jean Vanier?

Con la intención de no dejar cabos sueltos, Ignacio organiza las escasas anotaciones disponibles, consulta con todos los medios a su alcance y sin más, se ve inmerso en una vorágine que marcará un nuevo ritmo a sus días vacíos qué le transportará a otros lugares y otro tiempo. ¿Cómo puede un pianista con semejante talento desaparecer en la nada?
Con infinita paciencia y siguiendo sus impulsos, Ignacio desandará los pasos que el brillante músico Jean Vanier; según sus primeros cálculos aún podría seguir con vida y sería un anciano, ¿Pero dónde estaba?, ¿Por qué desapareció sin más?
Igual que sí siguiera los tiempos de una pieza musical, tomó aquella tarea como reto personal sin prisa pero sin pausa; con la precisión de un metrónomo fue uniendo datos, enlazando pistas y descubriendo algo que jamás debió de ser ocultado al mundo… Será el propio interesado quien le desvelará las luces y sombras que marcaron su vida, y el porqué de tantos años de silencio; quedando el propio Ignacio estupefacto ante la escenario y la situación real de un final tan deslucido para el gran concertista que pudo haber sido…

Con la misma precisión de un gran concierto, Ulises Bértolo nos obsequia con esta magnífica novela, afinando sus personajes con un argumento musical perfecto, tensando las cuerdas como las escenas y haciéndonos vibrar con la pasión del amor cuando esté se confunde con locura. Una lectura palpitante para los amantes de la buena narración.
Si fuera un concierto real, aplaudiría hasta dolerme las manos.

¡Ulises, ha sido una satisfacción leerte, FELICIDADES!