lunes, 28 de septiembre de 2015

EL VIENTO DE VIENA, Helena Cosano (Reseña)

“Quien no tiene un soplo de locura no es tan sabio como cree” 
(frase extraída del texto).

Me gustaría comenzar destacando el formidable prólogo de Emilio Ruiz Barrachina, quien nos adelanta con frases tomadas de la propia novela una lectura amena y productiva. Emilio, goza por méritos propios de la pericia perfecta a la hora de engarzar lo leído y las ganas de leer, razón por la que ojeando el preámbulo y de manera inevitable leerás la novela con verdaderas ganas.

Dejar Madrid  quizás fue una decisión tomada a la ligera, pero Eleonor, necesitaba desarrollarse culturalmente y sobre todo volar. Para ella, volar era equivalente a crecer, y crecer, suponía seguir ampliando sus conocimientos sobre la mente humana y su comportamiento. Eleonor, tenía el pleno convencimiento de que aún le faltaba mucho por aprender en el campo de la Psiquiatría, sentía la imperiosa necesidad de profundizar y ejercitarse en lo estudiado; por eso mismo, Viena le parecía la capital perfecta.

Apenas había llegado al destino y Eleonor, ya encontraba “peros”, el cuarto alquilado dentro de la residencia no le gustaba, le parecía de lo más cutre; el trasiego de la gente la agobiaba, todo el mundo le parecían hormiguitas con diferentes rutas y para colmo, cómo buena novata no sabía dónde estaban las clases, se encontraba del todo pérdida. Por regla general Eleonor era un tanto inconformista, tendía a prejuzgar lo que observaba a su alrededor y no siempre de la manera más positiva o neutral. 

Conocer a Liubka de manera casual fue como hallar una tabla de salvamento en pleno océano.  Verse perdida entre tanta gente la abrumaba y escapaba de su autocontrol. Después de realizar el primer escáner visual de la muchacha, se sintió afortunada, aquella chica imperfecta la ayudo y mucho; Liubka, fue su guía por las grandísimas instalaciones del centro universitario, la oriento a cerca del sistema educativo Vienes que en nada se parecía al Español y por supuesto, le indico como sacar partido al mayor número de clases asistenciales.

Ambas chicas congeniaron rápidamente y compartieron mucho más que lo condicionado por los estudios. Sacando jugo a aquella recién iniciada amistad y los días libres que restaban para el comienzo del curso, deciden viajar a Israel para darse un empacho de sol y cargar la batería ante el duro invierno que les esperaba en la capital Austriaca.
Será a partir de ese momento, cuando la vida de Eleonor inicia un viaje fascinante, donde vivirá momentos que ni en sus mejores sueños aparecían reales. Dejándose llevar por la casualidad y los imprevistos, pondrá en funcionamiento todos sentidos e ira analizando hechos que parecen del todo irreales y de los que es testigo, llegando a dudar de su propia cordura.

Las coincidencias tienen sentido y nos intentan conducir hacia alguna parte”
(frase extraída del texto).

Descubrió que dentro de la Psiquiatría no todo es racional, visible o demostrable; asimilo que los mejores estudios eran aquellos que se realizaban fuera de las aulas y que jamás quedarían impresos en ningún texto; pero sobre todo llego a la conclusión de que existen tantos tipos de locura como individuos analizara.

Sin ningún prejuicio, se somete a todas las experiencias que se le presentan por muy imprudentes que parezcan; lo fundamental para Eleonor es impregnarse de mundología, incluyendo en este aprendizaje el inmenso mundo de las emociones extrasensoriales y ese sentimiento llamado amor del que creía saber algo  y resulto no saber nada.

EL VIENTO DE VIENA. Es un fantástico viaje en busca de vivencias y verdades, lleno de reflexiones que no pasaran desapercibidas para el lector/a. Un paseo por las diferentes locuras humanas que conviven de manera paralela en esto que llamamos mundo. Recomendable sin ninguna duda y con garantía de éxito.

“Hablo de la felicidad como una elección vital. Ante toda situación es posible elegir nuestros sentimientos.
                                                                                                 (frase extraída del texto).

De manera cómoda, ligera y agradable Helena Cosano, nos da una magistral lección de vida. Donde los prejuicios no existen. Me lo he pasado genial leyéndote y ya quedo más segura de mi cordura.
Como escritora destacan sus obras: “Tres reencuentros y nueve días de amor teórico”, "Mariposas", "Almas Brujas" y "Cándida Diplomática".
Helena Cosano. Por su carrera profesional, es experta contagiando esa fuerza vital indispensable, esa alegría que emitimos, ese toque de locura que necesitamos a diario y que tan estupendamente plasma en cada página escrita.


¡Gracias, Helena ha sido fascinante!