miércoles, 16 de enero de 2013

PRETERITO IMPERFECTO, de Mercedes Pinto (RESEÑA)


Estela, en apariencia podría ser cualquiera de nosotras, recién divorciada por segunda vez.
Es un perfecto desastre, va a contra reloj en la vida, escasas veces llega a tiempo para sus obligaciones: recoger a su hija del colegio, abrir su negocio, rellenar la nevera, mantener la colada al día, pero también es un desastre para ella misma, se descuida, no le preocupa su aspecto físico.
Vive con sus hijos Daniel, en plena ebullición hormonal y Marina de siete años escasos, era sensible y dulce, todo lo contrario a su hermano. Daniel como parte de su egocentrismo juvenil, prefería estar con su padre y su nueva novia, por aquello de concederle todos los caprichos, sin embargo Marina a pesar de su escasa edad es bastante más tolerante en todo. Aunque cierto es que a pesar de ser hermanos habían tenido infancias bien distintas.
Regenta una tienda de música en la que pocas veces suena la flauta.
También como toda mujer de mediana edad, tiene sus luces y sombras del pasado.