lunes, 27 de mayo de 2013

CALLE BERLÍN, 109, de Susana Vallejo


Mi opinión:
Aquellos que vivimos en ciudades y habitamos en edificios comunes, tenemos escasa ó poca comunicación con nuestros vecinos, lejos queda la relación de gran familia que existía años atrás, ahora con las prisas y los sucesos diarios hacen que todos vivimos de puertas para dentro y protegidos en la burbuja que es nuestro hogar.

Susana Vallejo, nos invita a conocer  una de las zonas más emblemáticas de Barcelona, por su proximidad a puntos muy neurálgicos de la ciudad condal.  Allí de manera ficticia, nos instalaremos en CALLE BERLÍN, 109, ante el edificio, de cierta altura y antigüedad, nos encontramos un colectivo de personas que aparentemente nada tienen entre sí, cada casa es un mundo y cada mundo un universo.
Todos viven de manera paralela su día a día y muchos de ellos a pesar de llevar años allí sitiados apenas se conocen más allá del cordial saludo. Poco a poco conoceremos a todos los vecinos, su forma de vida.

                                       


De manera casual,  cada uno de ellos comienza a notar cosas raras, se sienten observados, como si algo ó alguien estuviera vigilando cada uno de sus movimientos ó conversaciones. Cada hogar en su rutina diaria tiene multitud de ruidos reconocidos por el resto, dándole al edificio la normalidad de una convivencia diaria, pero alguien les contempla y acecha, ¿Quién y por qué?
A "María Eugenia", nadie la echaba de menos, nadie se preocupaba de su ausencia, pero si les extrañaba que su Televisor  funcionara las 24 h. un día tras otro, mientras ella circulaba de manera fantasmal por el bloque, adentrándose en cada vida y sabiendo secretos que ninguno publicaba.
Fueron una cadena de hechos, los que rompieron la monotonía, donde todos acabaran conociéndose y teniendo en común algo que jamás imaginarían y que les uniría más allá de compartir los espacios comunes, dando lugar a un final “chévere”.

Susana Vallejo, nos presenta una novela amena, con gran dosis de misterio y mucha ironía hacia el destino. Con diálogos frescos y buen ritmo, nos relata una novela confortable, agradable y placentera.

¡GRACIAS SUSANA!