miércoles, 28 de agosto de 2013

EL DESPERTAR DE LA SEÑORITA PRIM, de Natalia Sanmartin Fenollera

Llevaba tiempo deseando leer este libro, ya desde su publicación llamó mi atención, por la buena síntesis que lo promociona,  y sobre todo porque algunos “blogs”  hicieron reseñas donde le daban pocas oportunidades y lo llegaban a calificar de “insípido” ¡pues bien!, no dejándome influir por ninguno, al contrario aumento mi apetencia para dedicarle a esta obra el merecido tiempo. Y esta es mi opinión:

De manera impulsiva nuestra señorita Prim, responde a un simple anuncio de prensa:
-“Se busca espíritu femenino en absoluto subyugado por el mundo. Capaz de ejercer de bibliotecaria para un caballero y sus libros. Con facilidad para convivir con perros y niños. Mejor sin experiencia laboral. Abstenerse tituladas superiores y posgraduadas”-

Prudencia  Prim, que en ese momento ejercía como administrativa, era independiente en todos los sentidos, pero su vida era simple y  estaba “harta” del mundanal ruido,  y de una sociedad maquinada para algo que a ella no le atraía lo más mínimo, así pues, decidida llamo al telf. indicado, concertó una cita y se presento en San Ireneo de Arnois, confiando en obtener en tener el trabajo de bibliotecaria.  No era ni guapa ni fea, su sencillez e inteligencia, al igual que su carácter considerado y sensible, la convertía en una persona fascinante.

Lo cierto, es que incumplía la mayoría de los requisitos estipulados, dotada de una sobrada cultura, no había  conocía demasiados niños y los animales tampoco eran su fuerte, pero por una extraña sensación mintió acerca de sus títulos y demás condiciones, tampoco tenía claro el porqué,  pero ese trabajo suponía para ella un reto.

Tras la entrevista con el que sería su jefe y obtener la plaza, acomodo sus efectos en la habitación  que le asignaron. La casa como tal, era grande,  ligeramente perjudicada por el paso de los años, y el descuido de su propietario, pero poseía un encanto que a ella la atrapo desde el principio, la hermosura de sus jardines cuidados con esmero, y el entorno, le transmitían sensaciones para ella desconocidas.


Su jefe “el hombre del sillón”, seudónimo que ella le pondría, era un hombre serio,  estudioso de lenguas muertas y poco dotado para relacionarse con el género femenino, estaba a cargo de los sobrinos de su hermana fallecida, a los cuales daba una educación exhaustiva y completa,  tampoco era la ternura personalizada, pero los niños le adoraban, en ocasiones era amable y cortes, otras distante y frio, cosa que a la bibliotecaria desconcertaba,  en un principio le daba  tanto miedo como respeto.

San Ireneo de Arnois, era un pequeño pueblo lleno de encanto, sus casitas de piedra con jardín, las calles  bien cuidadas y la amabilidad de sus ciudadanos, le vaticinaban una feliz estancia. Sus habitantes eran gente sumamente cordial, que de manera voluntaria y al igual que ella habían huido de la bulliciosa ciudad, la mayoría eran personas cultas, con diferentes carreras y profesiones bien remuneradas, hecho importante para dotar al pueblo de todas las comodidades de una sociedad moderna pero con la sencillez  y la magia de antaño.
En aquella pequeña comunidad, cada familia era propietaria de un negocio, con el fin de surtir  todas las  necesidades, ninguno se repetía y todos se complementaban entre ellos, tampoco se  cumplía un horario laboral  estricto, todos iban en función de sus propias vidas familiares y comunitarias. San Ireneo de Arnois, era el lugar perfecto para comenzar una nueva vida, donde se percibía la buena convivencia, la armonía, la tranquilidad  y la paz, que tanto anhelaba nuestra “señorita Prim”, aunque ella en ocasiones tenía la sensación de que aquel pueblo parecía más sacado de un cuento que una realidad.

Al mismo ritmo que realiza sus tareas diarias, nuestra “señorita Prim”, va conociendo y formando parte de ese maravilloso colectivo que también la acogen, la invitan a unirse a la Liga Feminista de San Ireneo, donde se reúnen las mujeres más notables y donde hacen balance y justicia de los hechos que van discurriendo en el pueblo y donde “osan” proponerle casarse con alguien del pueblo, pensando en que así, su estancia sea definitiva y no transitoria como en ese momento, hecho que a ella en un principio la ofendió y que fue madurando en las semanas posteriores.

Entre tomo y tomo, ordenando aquella desastrosa de biblioteca, “Prudencia” comparte autenticas conversaciones con “el hombre del sillón” sobre  la religión, la fe, la teología etc.,  cuando esto sucede ella se siente ninguneada por sus conocimientos, por sus preguntas y por su tono dominante como experto. Sus charlas siempre acaban en una “guerra” dialéctica que ella odia, pero que a su vez le muestra una parte de él mismo, eso le crea continuas dudas  y lucha por una atracción incontrolada. Sentirse atraída por “el hombre del sillón”, es algo que la irrita enormemente, ya que se considera totalmente opuesta a él en muchos temas y no controlar ese sentimiento la  crispa y mucho.



Con un elenco de personajes muy variados, donde todos tienen su encanto y su historia individual, y de la que extraeremos su mejor voluntad, pero sin citar en ningún momento el nombre de “el hombre del sillón”, dato que llamó poderosamente mi curiosidad.
Sus protagonistas:- “la señorita Prim y el hombre del sillón”-, sienten una extraordinaria atracción, llena de romanticismo y talento.

EL DESPERTAR DE LA SEÑORITA PRIM, es sin duda alguna, de lo mejor que he leído este año, es una placentera lectura, donde se aprecian las cosas más sencillas de la vida como el amor, la amistad, la ética y  muchos pasajes de esta lectura me recuerda a los grandes de la literatura y sobre todo a Jane Austen.
Me cautivo desde el principio y sentí pena llegando a su fin, quería más y pienso releerla en otro momento. Es la lectura perfecta para los amantes de los clásicos  del siglo XIX.

Natalia  Sanmartin Fenollera, en su primera novela,  ha conseguido un relato maravilloso, lleno de sentimientos.  Con  diálogos y una estructura impecable. 
Con razón algunas de las mejores editoriales internacionales han comprado sus derechos de traducción. Estamos ante una gran obra clásica fechada en el siglo XXI, todo un lujo.
Una historia encantadora, bellamente escrita.

¡Me enamoro LA SEÑORITA PRIM, un auténtico regalo!
¡Gracias Natalia, por tan deliciosa novela!

¡Encantada,  me iría a vivir a San Ireneo de Arnois!

Autora:
Natalia  Sanmartin Fenollera, es periodista y ha desarrollado la mayor parte de su carrera profesional en el ámbito de la información económica. Licenciada en Derecho por la ULC, es Master en Periodismo por la Escuela de Periodismo de EL PAIS y la UAM y cuenta con un PIDD por la Escuela de Negocios ESIC. Ha estado al frente de las secciones de “Cinco Sentidos” y de “Vida Profesional” en el diario económico CINCO DÍAS, donde actualmente es jefa de “OPINIÓN”.