jueves, 4 de septiembre de 2014

MÍ VIDA SÍN TI, de HD Cruz. (RESEÑA)

“Me preocupa enormemente olvidarme de tu risa y de tu voz, que esos sonidos que amo se diluyan como el agua de un río que se me escapa entre los dedos” (Extracto sacado del libro).

Cuando llegamos a cierta edad tenemos claro los ciclos de la vida y así los aceptamos. Seremos testigos o protagonistas de lo bueno y lo malo que anidan en nuestras casas, compartiendo alegrías y penas al ritmo que lleguen.  Lamentaremos el final de nuestros progenitores y aprenderemos a vivir con su ausencia, aunque siempre vivirán en nuestro corazón por todo aquello que nos dieron y por lo que hoy somos, pero.. ¿Estamos preparados para asumir la muerte de un hijo?,  ¿Qué ocurre cuando el orden establecido se  rompe y se altera?

Un fatídico accidente acaba con la vida Humberto (Bertín), un adolescente lleno de vida, amigo de sus amigos, deportista incansable y estudiante con gran futuro, era un universo de virtudes y toda la vida por vivir.

En pleno infortunio y demostrando una infinita generosidad su familia aprobó donar sus órganos y en la actualidad varias personas viven gracias a esa grandeza, lo que hace que Bertín siga existiendo en diferentes receptores y a muchos cuerpos él sigue derrochando aquella tierna sonrisa y el amor que tan bien le inculcaron  ¡Un ejemplo a seguir!
No sé si hay algo después de la vida, pero si puedo asegurar que Bertín, estaría orgulloso de su familia y de sus amigos.

Leer y llorar es tarea bastante complicada, pero también es inevitable sentir el padecimiento de una madre, y de toda una familia destrozada. Al paso de las páginas, se hace más transparente el desconsuelo que lleva grabado en el corazón y el alma; qué sacando fuerzas de flaqueza ayuda y apoya a otras familia que intentan superar la misma pena.

No soy madre y mentiría si dijera que la comprendo, porque no se trata de entender, síno de sentir; cuando la tengo frente a mí, sus ojos me trasfieren esa tristeza chisposa que la acompañará de por vida. Te admiro por tu superación diaria, por la ayuda que proporcionas a los demás cuando también tú misma la necesitas y porqué gracias a ti, muchas familias encuentran un consuelo que no tiene precio.
Solo una madre puede hablar de su hijo y su dolor de manera tan conmovedora y bondadosa.

Será su madre Elena HD Cruz, autora conocida y eterna sufridora quien nos transmite su desgarrado dolor y su infinito vacío. Por qué nada ni nadie llenará el hueco que el destino le arrebato de un zarpazo, sin previo aviso ni permiso; sus ojos vivarachos y su perenne sonrisa, siempre son testigos del llanto silencioso que la acompaña en las noches y los días, de hoy y hasta el resto de sus días….
Elena, te admiro en la misma proporción que te respeto. Eres una gran madre, una excelente amiga y sobre todo una gran persona.

“Jamás se olviden que el amor es infinito, sin límites y eterno”. (La autora).



¡Gracias Elena por tanta generosidad, por tanta nobleza y por tan duras emociones!