viernes, 10 de octubre de 2014

DEMONIOS FAMILIARES, de Ana María Matute

Julio del 36. Una pequeña ciudad del centro de España.
Eva vuelve a la casa familiar tras la quema del convento donde estaba como novicia. Su padre, el Coronel, un hombre conservador y autoritario que siempre ha tratado a su hija con un amor distante, está paralitico desde hace años y dirige su hacienda desde la silla de ruedas, asistido por Yago, oscuro personaje de grandes secretos.
En  el bosque cercano Eva encuentra el cuerpo malherido de un paracaidista, y ayudada por Yago lo trasladan al desván de la vieja casona.

La última novela de Ana María Matute, abruptamente interrumpida, consigue hacer transparente una voz irremplazable que nos habla de la culpabilidad, del extrañamiento y la soledad, pero también del estallido del amor en un corazón que se abre a la vida. Una obra inacabada pero hermosísima, que emite una rara intensidad en cada una de sus palabras y que constituye el último regalo de toda una vida consagrada a la imaginación y la escritura.

Editorial Destino, Grupo Planeta
Colección: Áncora & Delfin
ISBN: 978-84-233-4846-6
184 Páginas
Disponible en digital 

LA AUTORA: 
Ana María Matute (Barcelona, 1925-2014) ha cosechado los premios literarios más prestigiosos por su obra, entre la que figuran las novelas Los Abel (finalista del Premio Nadal 1947), Fiesta al Noroeste (Premio Café Gijón 1952), Pequeño teatro(Premio Planeta 1954), Los hijos muertos (Premio de la Crítica 1958 y Premio Nacional de Literatura 1959), Primera memoria (Premio Nadal 1959), Los soldados lloran de noche (Premio Fastenrath de la Real Academia Española 1962), La trampa (1969), La torre vigía (1971), Olvidado Rey Gudú (1996), Aranmanoth (2000), y Paraíso inhabitado (2008). También es autora de cuentos infantiles y de varios libros de relatos, reunidos en el volumen La puerta de la luna (2010). Miembro de la Real Academia Española y de la Hispanic Society of America, en 2007 fue galardonada con el Premio Nacional de las Letras por el conjunto de su obra y, en 2010, con el Premio Cervantes.