viernes, 10 de octubre de 2014

TE REGALARÉ EL MUNDO, de Marta Fernández (RESEÑA)

Leo Brock, ejerce como periodista en El Globo, un periódico que pierde más fuelle que ímpetu; un periódico que años atrás era la Biblia de la prensa Nacional y que ahora está bajo la batuta del perfecto engreído enchufado a dedo y con menos conocimientos que un simple becario; a García las redes familiares le adjudicaron sin sorteo un sillón que le venía grande en todos los sentidos, contaba con un currículum tan limitado como su pericia. 

Ese mismo sillón había sido rechazado por Arnau, que era justamente todo lo contrario al agrio García; por las venas de Arnau corrían la pasión de tan respetable profesión, adoraba su espacio en la Sección de Cultura del suplemento semanal y en ella se volcaba en cuerpo y alma semana tras semana. Además mantenía buena sintonía con sus colegas, le respetaban y Leo Brock, le admiraba con devoción. 


Leo, veía en Arnau al padre ausente que durante años perduro en su memoria y en las misivas que con los años cambiaron del simple papel blanco al amarillento añejo; aquella figura familiar que su madre tanto se esmeraba en conservar sana, sin contaminar el amor que el hijo sintió siempre, aunque con el paso de los años se fue quedando anquilosada en su mente. Era hijo único aunque nunca sitio esa carencia, la fraternidad que mantenía con Alicia y Diego traspasaba los códigos genéticos y así lo sentían; el cariño de su madre, el ambiente que rodeaba su vida le aportaba a Leo una estabilidad ideal.

Para Leo, la vida adulta le convirtió en un joven esmerado con su trabajo, noble en sus sentimientos y humilde en sus propósitos de escritor;  aprovechaba su tiempo comenzando a teclear con esmero una historia que prometía ser una gran novela y para ello confiaba en su mecenas Arnau, qué era su primer lector,  comentarista y personaje. El proyecto de Leo iba tomando cuerpo a cada capítulo escrito; situado principalmente en Portugal, seremos participes del ingrato pago recibido por el profesor Rossum después de preparar al joven heredero del trono portugués. Rossum era más inventor de artilugios que profesor docente. Su vida dentro de palacio, la gran estima obtenida por parte de unos era equivalente a  la envidia y rechazo de otros. Está parte es sin duda la mejor de toda la novela, porque a través de sus líneas desentrañara un pasado que poco o nada es compatible a su presente.

TE REGALARÉ EL MUNDO. Podría ser más divertida y amena, porque tiene una buena argumentación; aunque su autora nos presenta un texto con párrafos bastante espesos; donde resulta complicado situar  a los personajes y dando lugar continuamente a la confusión. Derivando su lectura monótona por capítulos.

Marta Fernández. Como buena profesional de la comunicación transmite intencionalidad y riqueza en sus valores, pero deja un gran espacio entre voluntad y realidad plasmada. Se estrena con esta novela, esperemos que de haber una segunda sea más meritoria.