martes, 7 de abril de 2015

LA TELA DE ARAÑA, Manuel Jalón Rodríguez

Isabel camina desde su adolescencia por la terrible senda de la duda. Nunca tuvo claro cuál era su inclinación sexual y nunca se atrevió a probar. El miedo al qué dirán de su familia, vecinos y amigos la mantienen cautiva en su decisión.
En un verano se con esa a su amiga, ésta le anima a que beba de ambas fuentes y una vez degustadas tome una decisión definitiva, que será la única forma de darle descanso a su mente.
Nadie como su madre para impedirle la felicidad que a esa edad corresponde. Una continua persecución agobia a Isabel. Las sospechas de su madre convierten su vida en un infierno.
Efectivamente, hace caso a su amiga, prueba de ambas fuentes, la decisión no será su felicidad. Una serie de extorsiones, muertes, violencias e inquietudes envuelven a esta novela en una intriga interminable.
Con esta historia se pretende gritar a los vientos que la libertad es el gran derecho del que nadie nos debe privar; que cada cual es como es y que nadie es nadie para juzgar a los demás. “Quién soy yo para juzgar a nadie”, dijo el Santo Padre.
Haz con tu vida lo que quieras, pero siempre respetando a los demás.

Ediciones ALFAR
Colección: Narrativa
ISBN: 978-84-7898-572-2
374 Páginas.
EL AUTOR:
Manuel Jalón Rodríguez (Sevilla, 1949). Colaboró como delineante con el nombrado recientemente mejor arquitecto del mundo, Rafael Manzano Martos. En 1982 opositó por una plaza en la Compañía Sevillana de Electricidad, obteniendo el nº 1 entre más de 500 opositores.
Entre sus grandes acciones, se encuentra la poesía, y de su mano entró en el mundo de las composiciones; la mayoría son sevillanas, además de coplas, flamenco, etc. La lista de los intérpretes que han grabado sus canciones es enorme.
Ha pregonado a la Virgen del Rocío, incluso en Lisboa. También lo ha hecho a la Navidad, y en este año a la Feria de Sevilla.
En el 2001 un ERE en su empresa provocó su prejubilación, y comenzó a dedicarle todo su tiempo a sus composiciones. También decidió inscribirse en un curso de novela narrativa en un academia.
Fruto de esa andadura es esta novela, La tela de araña, y otras obras que andan cociéndose en el horno de la perseverancia.