lunes, 21 de septiembre de 2015

EL AZAR NO LLORA, Alonso Barán (RESEÑA)

Todo hecho, tiene un antes y un después, una razón; y por supuesto, efectos colaterales, unos lo llaman “casualidad o azar” ¿Cómo lo llamarías tú?, desde cualquier ángulo que lo veas o lo sientas, tú destino puede dar un giro de ciento ochenta grados a tú vida ¿Estás preparado/a?

"La vida es una comedia para quienes piensan y una tragedia para quienes sienten"
(frase extraída de la novela pág. 37)

Sin duda alguna Elián Ventura, estaba en el lugar equivocado en el momento inoportuno;  en cuestión de segundos sería testigo indirecto de un suceso que acabaría con su brillante trayectoria como inspector de la Policía Metropolitana; esto evidentemente afectará a su vida profesional y personal, y le pondrá al borde del abismo de su propia cordura como una locomotora sin frenos, hasta entonces había sido un policía brillante con un expediente impecable y méritos reconocidos. Todo sucede cuando el inspector Ventura, está inmerso en plena investigación de un crimen que no pinta fácil de resolver y qué no será el único con las mismas características. -Un sanguinario asesino anda suelto-, todas las pistas indican que se jacta en lo que hace, dejando como referendo un “elemento tan hermoso cómo peligroso”. ¿Cómo puede pasarle eso en el caso más importante de su carrera, será “casualidad o azar”?.

Para Ventura, ser apartado del caso, degradado de su cargo y convertirse en el hazmerreír de los compañeros qué en su día elogiaron sus méritos y le daban palmaditas en la espalda, le sumió en una espiral de infortunios que a punto estuvo de costarle la vida en más de una ocasión. Por casa, las cosas tampoco iban mucho mejor, su matrimonio también pasaba por el túnel de la rutina y al final veía una luz opaca, que nada tenía de brillante, sentía el fantasma de la infidelidad. Su deterioro físico y la falta de sueño daban paso a un Elián temeroso y rechazado, que nadie creía cabal de lo que hacía o decía, la obsesión por resolver el caso y recuperar su prestigio le estaba atrapando en un bucle donde únicamente él veía la meta final y la gloria. Una fina línea le separa de la locura, de lo irreal, del infortunio y de la mala suerte, era esa misma línea que contoneaba su silueta y le acompañaba allá donde iba. ¿Le dará el azar la oportunidad que tanto persigue?

Idelle, trabaja para una prestigiosa firma de muebles, aunque su puesto en el departamento de atención al cliente ponía a prueba un día sí y otro también, su buen carácter frente al público ante las continuas quejas o reclamaciones.
Soltera, solitaria e independiente la convertían en presa fácil para los romances fugaces o noches de esporádica pasión; su equitativa hermosura la hacía sentirse el “patito feo” entre sus amigas o la chica falta de cariño ante el mundo; sea como fuere Idelle, simplemente se dejaba llevar por transcurrir de los días igual que transcurren las horas del reloj, sin más propósito que ser un poco más feliz cada día.
Hasta entonces cupido no había sido demasiado generoso con ella, los hombres que pasaron por su vida le dejaron como recuerdo moratones, restos de alguna contusión  o la cartera pelada y siempre achacaba sus desdichas a la “casualidad o azar”. La mayoría de las veces, se consolaba pensando que su mayor fortuna rondaba plácidamente por las cuatro paredes de su diminuto apartamento, solo Jorge, su fiel felino era confidente de sus llantos, de sus noches de vigilia y silencioso compañero de las horas ahogadas en algún caldo, ¿Era Idelle una damnificada de aquella soledad no deseada?
Idelle, era el botín perfecto para los depredadores que rondaban la ciudad en busca de víctima más, sin familia cerca, sin nadie que la extrañara, sin amigas estables; sí efectivamente, Idelle tentaba a diario a la “casualidad o azar” ¿Hasta cuándo y cuál sería el precio a pagar?

Aníbal Cantalapiedra, era un bala perdida que ambicionaba riquezas sin dar golpe, flotando en la fría espuma de un mar de cervezas y contemplando el mundo subido en la nube imaginaria que aportan otros malos vicios. Su nobleza era proporcional a su ignorancia de la vida y a sus logros obtenidos.
A pesar de sus años, su vida no se encarrilaba por buenos pasos, soñaba e imaginaba un futuro lleno de lujo y ambiciones en cálidas playas exóticas a costa de engañar a quien fuera, culpando siempre a la “casualidad o azar” de su mala suerte en los embrollos que se metía continuamente y sin descanso ni respiro.  Manipulado por Cristian, su compañero de piso, se ve envuelto en una trampa que va más allá de jugar al gato y al ratón con el propietario del piso ante el impago del alquiler; será entonces cuando mastique los fracasos y recoja los frutos que malamente cosecho.

“Será la casualidad o el azar lo que cruzará sus rumbos y les salve del precipicio de sus consecuencias y hasta aquí puedo contar”…

EL AZAR NO LLORA. Es una novela variopinta, en la que sus personajes principales se ven arrastrados por  “casualidad o azar” a diferentes situaciones en sus vidas; ninguno de ellos tiene la misma causa o motivo: -el honor o deshonor, la necesidad o falta de cariño, el abandono o la desidia, la codicia o la avaricia, les impide plantarle cara a una realidad que les arrastra a situaciones extremas, donde lo irreal se esconde en lo real y lo imaginario roza a la locura, el abismo parece su meta diaria y sus vidas están inmersas en una ciclogénesis donde no son capaces de decir “basta”.

“El destino de un hombre está determinado por dos poderes: disposición y azar; y muy rara vez, quizás nuca, por solo uno de ellos” 
(Sigmund Freud - frase extraída de la novela pág. 10).

Con un estilo muy personal y diálogos muy dinámicos es imposible leer EL AZAR NO LLORA y no sentirse implicado en la trama o llegar incluso a perder el temple ante muchas escenas; su principio relajado va cogiendo fuerza a página leída hasta dar un giro total con un final totalmente inesperado.

Alonso Barán. Ha creado un magnífico texto que nos ofrece y merece ser leído con suma atención, y si tengo que poner un pero, lo pondré… “no apto para cardíacos”. El autor se toma un kit-kat de su vida laboral para meterse de lleno en el mundo de la escritura y desde luego ha aprovechado el tiempo maravillosamente bien.

¡EXCELENTE NOVELA, Alonso!