miércoles, 14 de octubre de 2015

LA LUNA DE AGUAMARGA, Manuel Ortiz Requena

Con La Luna de Aguamarga, Manuel Ortiz Requena regresa a un espacio geográfico trascendente en su currículo existencial y que ya trasladó exitosamente a la literatura en El Tesoro de Rodalquilar. Esta vez, nos devuelve a su Arcadia feliz con una serie de relatos puestos en boca de varios veraneantes habituales de este pueblo, Aguamarga, una pedanía del norte de Níjar de la que es originaria su madre y a la que regresa todos los años.
A la luz de la luna de su serena playa, las familias se reúnen por las noches a la fresca en torno a una fogata y algún ágape, como se hacía en el siglo pasado, y aprovechan para contar historias.
En los cinco relatos que conforman esta delicada novela —todos relacionados con la historia local—, el ferrocarril, la guerra civil, los recuerdos de familia, el amor humano y el amor a la mar son otros tantos protagonistas que invitan al lector, con ese tono familiar tan del gusto del autor, a adentrarse en un mundo rico en ensueños donde se integran en íntima simbiosis el ser humano y la naturaleza.

Esdrújula Ediciones.
Colección: Etcétera
ISBN: 978-84-164850-7-9
204 Páginas. 

EL AUTOR:
Manuel Ortiz Requena (Puerto de Sagunto, Valencia, 1952). Médico de vocación, se licencia en Medicina y Cirugía en la Universidad Literaria de Valencia en 1977. Desarrolla su actividad como médico-pediatra en el Centro de Salud de Picassent (Valencia) desde hace más de veinte años.
Autor de numerosas publicaciones sobre su especialidad, inicia su andadura literaria con Mérida Querida (Primer Accésit de Relatos Cortos en el Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Valencia, 2006) y posteriormente con Gladiolus (finalista en la 2ª edición del Premio de Novela Corta de Previsión Sanitaria Nacional, 2007).
Escribe junto con un compañero, el doctor Ramón García Ramos, una novela histórica titulada Ferrum et Lutum (2011) y situada en la Baja Edad Media, sobre las aventuras y la amistad de dos personajes de culturas diferentes.
Dedica los dos años siguientes a escribir El Tesoro de Rodalquilar (2014), novela de la que se han publicado dos ediciones y que narra las costumbres y vivencias de una saga familiar asentada en el valle de Rodalquilar a lo largo de quinientos años.
Con La Luna de Aguamarga regresa a esta comarca, esta vez con una serie de relatos puestos en boca de varios personajes veraneantes en este pueblo del que es originaria la madre del autor, Aguamarga, una pedanía del norte de Níjar.