viernes, 20 de septiembre de 2013

EN UN PRECIOSO DÍA DE OTOÑO LEÍ, de Mª Teresa Abedul

Después de recibir como regalo de cumpleaños unas ediciones facsímiles de algunos de los códices  prehispánicos en los que los escribas mesoamericanos plasmaban fielmente, con gran habilidad y por medio de pictogramas las creencias religiosas, los avances culturales y científicos, la historia, el sistema económico, la cronología, los ritos, las ceremonias, las leyendas de su civilización, la autora se deja llevar por la fascinación y el gran entusiasmo que en ella despierta ese primer contacto con un mundo lleno de sabiduría y riqueza cultural. Ese mundo ha sido siempre visto por el mundo occidental como alejado del progreso y la civilización y por ello Teresa decidió tomar una serie de notas en forma de libro, que recojan parte de lo reflejado en sus nuevas lecturas para, de este modo, compartir con el resto de la humanidad tanta sorpresa y admiración.


Es así como a lo largo de 24 capítulos escritos en el jardín de su casa en el transcurso de un periodo vacacional, relata algunas de las historias contenidas en sus fantásticos Códices (‘El Laud’, ‘El Cospi’, ‘El Fejérvary-Meyer’, ‘El Vaticanus’, ‘El Borbónicus’, ‘El Selden’, ‘El Zouche-Nuttal’, ‘París’, ‘Dresden’, ‘Madrid’ y ‘El Bestiario azteca’) resumiendo en una pequeña selección aquellos mitos, leyendas y creencias religiosas, que más le llaman la atención.

Ediciones Atlantis

LA AUTORA:

Mª Teresa Abedul,   12 de febrero de 1959 - San Sebastián

En mi familia siempre me han inculcado el amor por el arte en todas sus vertientes como la pintura, la música, la literatura y la historia.

Estudie pediatría puericultora (en la Sorbona, dato nada relevante, ya que mi lengua materna es más la francesa que la española). En 1989 la organización mundial de la salud me propuso participar en el programa GROW. Trabajo que consistía en averiguar cuanto habíamos crecido y engordado los españoles para actualizar los percentiles de talla, peso, perímetro craneal y pronóstico de talla. Este trabajo duró 5 años. Al finalizar,  mi equipo obtuvo el premio GROW.

Entre tanto tome clases de pintura y me sumergí en el mundo de las exposiciones. En las galerías de arte colgaron mis lienzos (Madrid, París y otras ciudades del mundo). La verdad es que me causaba alegría saber que personas desconocidas compraban mi obra.

Intenté durante tres cursos aprender japonés. El idioma no lo aprendí, pero mi profesora y su familia se hicieron grandes amigos míos. Catorce años han pasado ya y una vez al mes nos reunimos para charlar y tomar un te.

En el 2005 el director de los cursos internacionales de Neuro- historia, organizados por la Sociedad Española de Neurología, me invitó a participar como ponente en sus cursos anuales hasta que los suspendieron. Las ponencias siempre estaban relacionadas con la medicina antigua y la historia de los países a los que nos dirigíamos: Egipto, Siria, Jordania, Italia, Perú, Turquía y México. Tanto me preguntaron sobre si podrían consultar en algún sitio mis discursos que ahora me he atrevido a plasmar parte de aquello y otras cosas en este libro.

También he tenido el placer de participar en cursos en la Biblioteca Nacional de Madrid y en el Museo de América. Soy socio fundador de la asociación cultural Seshat, con sede central en Barcelona.

 ¿Mis aficiones? La fotografía, por ejemplo. Mi primera cámara fue de la Kodak modelo fiesta y tenía 5 años. Intento aprender a tocar el piano. Me gusta leer y ahora escribir.