jueves, 24 de octubre de 2013

PASIÓN EN MARRAKECH, de Mar Montilla (Reseña)

Estaba en esa etapa de la vida, donde había conseguido todos sus propósitos, disponía de buena condición social y económica, quizás algunas cosas no salieron del todo bien, pero la vida tiene sus riesgos y Edurne, así lo asumía.
Descendiente de una familia –bien-, educada para ser correcta, sumisa y pasar desapercibida, no valía quejarse ante la adversidad.

Una noche entre los brazos de Morfeo, se traslada a uno de los puntos más hermosos del mundo, muchas fueron las sensaciones y las inquietudes, pero solo había sido un hermoso sueño que le susurraba lo que allí podría descubrir.

Siguiendo un instinto Edurne, decide tomarse unas largas vacaciones, billete en mano, forma parte del grupo turístico con destino Marruecos, sin miedo a nada, quiere comprobar si lo percibido existe, será un recorrido, donde encontrará esa parte carnal que solo obtuvo vida siendo ella una adolescente y junto a su primo, Álvaro.

En las diferentes excursiones organizadas, conoce diferentes ciudades y diferentes guías, todo junto crea en Edurne un cóctel donde sus cinco sentidos se ven alterados y aparecen como el sol de cada día. Un paraíso de esencias, un abanico de tonos y su gustosa gastronomía la embaucan a cada paso que da, siempre bajo las sabias explicaciones del guía de turno.
En esos ajetreados trayectos, será admirada por hombres que avivaran un deseo puramente carnal. Ella, no se veía ni joven, ni hermosa, pero era una opinión propia de ella y contraria a la varonil mirada de los que la admiraban y deseaban.

Edurne, descubre su propia sexualidad dejándose llevar por las mágicas manos de su partenaire y verá consumadas todas sus fantasías eróticas, esa sexualidad gozosa con largas noches de sexo con pasión y esmero.

PASIÓN EN MARRAKECH, es un exclusivo viaje por Marruecos, lleno de momentos sublimes, de humanidad y grandes dosis de erotismo, que saborearemos al paso de las páginas y con la lujuria de sus líneas, hasta alcanzar un final de lo más emotivo.
Unos afrodisíacos paisajes, donde la belleza masculina es detallada con la misma generosidad que el resto de personajes, que sin ser protagonistas si de gran relevancia.


Con exquisita narrativa Mar Montilla, nos hace una exhibición magistral del erotismo, sin caer en la vulgaridad.
¡MARAVILLOSA, MAR!