domingo, 24 de noviembre de 2013

MIENTRAS PUEDA PENSARTE, de Inma Chacón. (Reseña)

Qué pensarías, sí: ¿A tus años, descubres que los que te dieron todo el amor del mundo, no son tus padres?, ¿Qué aquellos que se desvivieron para cubrir tus necesidades, no son tus padres?, ¿Qué aquellos que vivían por y para tu felicidad no son tus padres?
¿Que los apellidos que llevas, son ajenos a tu ADN y no el de tus padres?


Carlos, desde siempre fue consciente del escaso vínculo amoroso que tenía con su madre, no sentía en ella el calor, los mimos y la pasión de toda madre. Siempre se sintió desplazado de ella, nunca saboreo un beso de buenas noches, una gratificación a los méritos escolares o el orgullo madre en el día más importante en la vida de un niño. Físicamente tampoco guardaba ningún parecido con ellos, él, era pelirrojo, pecoso y de piel lechosa, motivo por el que durante años sus compañeros se mofaban de él y así aprendió a defenderse.
Junto a su inseparable amigo José Luis, capearon la infancia, la adolescencia y los primeros rumores que a ambos les rodeaban, los niños eran más crueles que la propia verdad.  

Sus continuas preguntas e insinuaciones, tenían en sus padres reacciones contrarias, Angustias, su madre, pasaba sus días entre lágrimas y rezos, pero nunca partícipe de los logros del hijo; Martín, su padre, intentaba recompensarle por los dos, pero ninguno le daba las respuestas que Carlos necesitaba.
Los padres de  Carlos y José Luis, eran uña y carne, los padres compartían techo laboral en el Banco y las madres conservaban la amistad desde el colegio primario, más bien parecían una familia extensa que camaradas de un gran secreto, eso hizo que ellos crecieran como hermanos.

El día de su dieciocho cumpleaños, de manera casual fue testigo de una discusión entre los padres y como resultado obtuvo todas las respuestas del dilema que tanto le acosaba, desde ese momento todo entre ellos cambiaría, información que también le ocultaría a su inseparable amigo.
Abandono el domicilio familiar lleno de amargura y con ego bien alto, se ganaba bien la vida y con su independencia justificaba la superioridad y el alejamiento familiar.
Ante una simple operación quirúrgica y presintiendo lo peor, la madre de José Luis, le confiesa el secreto que tan celosamente han guardado durante tantos años y que también afecta de la misma forma y manera a Carlos. Poniendo a su amigo al corriente de lo confesado, José Luis, se encuentra con un muro, ya que Carlos no tiene el mismo interés que él y da el tema por zanjado.

En otra parte del país, una mujer sufría e intentaba superar algo que con los años crecía como un hongo, Mª Dolores, estaba felizmente casada con “su santo”, Santiago y  era madre de unos hijos que la adoraban, pero en su alma sentía una soga que cada día la apretaba un poco más.? Su instinto maternal le avisa que vive, ¿Pero dónde?, ¿Dónde está el hijo que un día ella pario?

Con miedo, ignorancia y  buena fe, Mª Dolores, empieza un peregrinaje por los organismos y centros oficiales en busca de algún dato, y arropada por el cariño de los suyos.


Desde diferentes puntos nacionales Carlos, José Luis y Mª Dolores, fueron testigos de una bomba mediática que salía a la luz pública, todo los canales y muchos programas de TV trataron el tema (a fecha de hoy sigue perenne) y que despertó la alerta en muchas familias con casos de hijos adoptados de manera ilegal, pagados a plazos o robados, eso les implicaba de una forma u otra.
MIENTRAS PUEDA PENSARTE, nos plasma una realidad actual, donde son más de 300.000 los afectados, un tema de máxima actualidad Nacional, donde unos cuantos se lucraron de la mala situación y del engaño para traficar con algo tan preciado como es la vida humana y ¿qué parte de esta cadena es la que más nos afecta?, LA INFANCIA. Fueron tantos los bebes robados en busca de su familia biológica.
Inma Chacón, con suma delicadeza, nos plantea una historia del todo cierta, aunque en esta novela los personajes y ciudades son inventadas (aclaración de la autora).
Una excelente novela, que trata un tema de suma crueldad con el máximo cariño y que ella ambienta de manera tan emotiva. Argumentada y expuesta en perfecta armonía.
No será para sus lectores un relato más, a todos nos quedara el aroma ese sufrimiento y la angustia de una verdad aún no resuelta.
He sufrido tanto como el propio protagonista, he llorado en varios pasajes y he sonreído con un final que ojala se haga realidad en muchos casos.
¡MI  SINCERA  ENHORABUENA INMA!