viernes, 2 de enero de 2015

ESTANEBRAGE, ”EL ÚLTIMO BASTIÓN”, de Rodrigo Palacios. (RESEÑA)

El joven Estanebrage, iba a ser testigo oculto de cómo su pueblo sería totalmente devastado bajo la impasibilidad de Lombar Natoque; rey de todas las tierras, que insaciable de poder pretendía arrasar Borno que hasta entonces se había resistido a ser conquistada.  Hombres, mujeres, niños y ancianos serían ejecutados sin ningún escrúpulo, ni piedad por un ejército de hombres fieles a su señor cómo permuta de sus propias vidas; Lombar Natoque, lucia orgulloso el estandarte de su reino, bordado de sangre y miedo.

Descubierto el escondite donde Monceo les había ocultado, el joven Estanebrage fue reclamado y llevado ante una cuadrilla de soldados del Duque de Borno; como vencedor en los últimos años de las carreras anuales y junto a otros contrincantes les encomendarían quizás la prueba más importante de todas, deberían de correr lo más rápido posible hasta llegar al escondite donde aguardaban los refuerzos, atrás dejaba a su amada Ela y la supervivencia del poblado dependía de la velocidad con la que llegarán los reclutas ocultos.

Niclai Estanebrage, era un simplemente zapatero; un joven, que pasaba desapercibido por su endeble fisonomía y una profesión no muy valorada, pero conocido por sus piernas ligeras y veloces que le convertían en un gran corredor carente de carnes.
Llegado a destino comprobó que allí no estaban los apoyos que tanto reclamaban sus ordenantes, se sintió perdido y abandonado a su suerte.
Sin una ruta bien definida, Niclai empieza un peculiar recorrido sin sentido, huyendo lo más lejos posible de aquellos que querían su cabeza; vagando por los bosques se encuentra con Genco, un carretero que le encubrirá ante la presencia de los soldados que lo perseguían; Genco, le enseñaría a luchar y combatir, a aprovechar su agilidad y rapidez, pasando a ser su maestro y protector, y mucho tendrá que aprender ya que la inocencia y el miedo de Niclai es semejante a su juventud. A ellos se agregará Alana, una joven guerrera que huía de una muerte segura si la apresaban, puesto que ella misma se proponía ajusticiar a aquel que ordeno matar a su padre; Alana, era menuda, escurridiza y tan ágil como un animal salvaje, su talante era admirado por los hombres a la hora de cazar y odiado cuando intentaban poseerla, tanto así que la llamaban “La Perra”. También Oiob, un principiante de mago que buscaba el país de la magia donde practicar y mejorar sus poderes para restituir la esperanza de los poblados; a ellos se sumará Aberrón, un soldado que fue expulsado por el malvado Rey.

Juntos unirían sus cualidades y emprenderían un largo camino lejos de la desolación y de los pueblos sembrados de muerte, Niclai, se sentía capaz de cambiar el mundo y reunirse algún día de nuevo con su amada; en un país donde los caminos eran infinitos y en ocasiones las condiciones eran poco favorables o donde en cualquier momento podían ser asaltados por los guerreros del gobernantes.
Este limitado escuadrón fusionarán sus virtudes y facultades para el mismo fin, devolver así la esperanza, la sonrisa, y la magia de un país temeroso que únicamente desea acabar con el reinado de Lombar Natoque. El trayecto será largo, inhóspito y lleno de incertidumbres pero todo será mejor que lo dejan tras de sí. ¿Podríamos vivir en un mundo donde no existe la magia?
Enfocada en una época feudal y aunque el protagonismo de la aventura recaiga sobre el joven Estanebrage, el gran surtido de personajes hace que los acontecimientos sean más entretenidos a cada página leída y que todos ellos adquieran un mérito indispensable.

Su autor, Rodrigo Palacios; no solo nos muestra una magnifica creación  y una imaginación infinita, sino que nos mantendrá inmersos en las peripecias de Niclai desde su inicio, aportándonos una lectura entretenida y enriquecedora.  No olvidemos que todo ocurre en un mundo de fantasía y que todo es invención de Rodrigo, leyendo su sinopsis daba por divertida su lectura y no me equivoque...
Es la segunda publicación Rodrigo Palacios, y como dice el refrán: -no hay dos sin tres-, espero la próxima…


¡MARAVILLOSA EN SU TOTALIDAD, FELICIDADES RODRIGO!